Documento fundacional
Manifiesto Cacadá
Declaramos inaugurada la Cacosidad. No sabemos dónde. Probablemente debajo de una mesa. La Cacosidad existía antes que nosotros, naturalmente, pero nadie había tenido todavía la decencia de medirla.
Grave error.
A partir de hoy se mide en cubos.
VI · Sistema Internacional del Wombat
Cubo de caca de wombat
Ante el fracaso evidente del metro, el kilogramo y el mol para medir las cosas verdaderamente importantes, instauramos el CCW: unidad oficial de densidad cacosa. Símbolo, un cubo. Porque es un cubo. No medio.
Las fracciones de cubo no existen. El cubo es todo.
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0 cubos
No pertenece al espectro. Puede ser bueno. Puede ser malo. Puede ser una mierda. Nos da igual. No hay cacosidad. Circule. Que si quiere bolsa.
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1 cubo
Hay algo. No sabemos qué. Seguimos mirando.
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2 cubos
Esto empieza a ponerse raro. La explicación ha abierto otra pregunta. Mala señal.
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3 cubos
Excelente señal. La anomalía ha echado raíces. Ya estamos tomando notas.
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4 cubos
Hemos dejado de estudiar la cosa. Ahora estudiamos a la humanidad alrededor de la cosa.
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5 cubos
Máxima cacosidad. La cosa era absurda. La investigamos. Tenía sentido. Ahora es todavía más absurda. Y además hemos aprendido algo. Perfecto.
VII · No existen seis cubos
Alguien propondrá seis cubos. Será expulsado. Wombat tampoco necesitaba seis cubos.
Fin de discusión.
VIII
La caca de wombat
El wombat caga cubos. Esto parece una broma. No es una broma. Esto es muy importante.
¿Por qué? Porque un animal decidió —sin consultar al diseño gráfico, a Aristóteles ni a nosotros— producir geométricamente aquello que todos los demás mamíferos entregan en formatos bastante menos arquitectónicos.
Lo investigamos. Tiene explicación. Y ése es precisamente el problema. Tiene explicación.
La Caca de Wombat no es nuestro máximo. Es nuestro origen. Nuestro urinario de Duchamp. Nuestro cuadrado negro. Nuestro bigote sobre la Gioconda. Sólo que salió de un culo.
Un cubo. De un culo redondo.
I
No toda caca es Cacadewombat
Hay cacas que son únicamente caca. Se estudian. Se observan. Se les da la vuelta con un palito. Y debajo: más caca. Fin de la investigación.
No todo merece profundidad. A veces el puente resbala porque Calatrava.
II
Tres pilares
La caca es un juicio. La cacosidad es una propiedad. El wombat es un mamífero.
Estas tres afirmaciones constituyen los pilares de nuestra civilización.
III
La cacosidad no es el gusto
Una cosa puede ser bonita, horrible, útil, inútil, sublime, patética, de plástico o francesa, y nada de ello nos informa de su cacosidad.
El gusto es ese señor que llega tarde a las fiestas y dice que él ya escuchaba ese grupo antes. La Cacosidad llega antes. Mira la cosa. La vuelve a mirar. Y dice: un momento. AHÍ. Ahí empieza todo.
V
Persistencia de la cacosidad
La verdadera Cacadewombat no desaparece cuando la explicas. Empeora. O mejora. Es lo mismo.
La explicas y sigue ahí. La comprendes y continúa mirándote. Le encuentras la lógica y entonces resulta todavía más inexplicable que haya una lógica.
IX
Contra la seriedad inútil
Estamos en contra de la solemnidad que sirve para ocultar que no hay nada debajo. Estamos a favor de la estupidez que, convenientemente examinada, contiene un universo.
Estamos en contra de utilizar tres palabras inglesas cuando existe una perfectamente buena en castellano. Estamos a favor de utilizar Cacosidad, que no existía y ahora existe porque nos sale del cubo.
Estamos en contra de explicar un chiste. Estamos a favor de escribir veinte páginas sobre por qué el chiste funciona.
X
La cacosidad es democrática
Un fenómeno no recibe cubos porque nos caiga mal. No recibe cubos porque sea feo. No recibe cubos porque lo haga un imbécil.
Los imbéciles tienen derecho a producir fenómenos sin interés científico. También pueden, accidentalmente, producir Cacadewombat.
La Cacosidad es democrática. Incluso cuando aquello que la produce no lo es.
XI
Caca
Cuando examinamos algo y descubrimos que está mal hecho, que no funciona, que no contiene segunda capa, que la explicación lo agota, que la supuesta profundidad era una frase escrita sobre una taza, emitimos el veredicto correspondiente:
CACA. Sin cubos. Sin teoría. Sin resentimiento. Un minuto de silencio. Siguiente.
XII
Cacadewombat
Cacadewombat observa aquello que la normalidad ha conseguido volver invisible. La cosa rara. La cosa normal que resulta rarísima. La cosa fea que funciona. La cosa hermosa que camina como un pato. La idea inteligente disfrazada de gilipollez. La gilipollez disfrazada de estrategia.
Y pregunta: ¿por qué? Luego pregunta: ¿por qué mierdas? La segunda pregunta suele ser mejor.
XIV
El mundo ya hizo el trabajo sucio
Cacadewombat no pretende demostrar que el mundo es absurdo. Eso ya lo hizo el mundo.
Pretende estudiar por qué determinados absurdos funcionan tan condenadamente bien. Y por qué algunos dejan de parecernos absurdos simplemente porque llevamos demasiado tiempo mirándolos.
A veces examinaremos la anomalía. A veces la anomalía acabará examinándonos a nosotros. Eso será incómodo. Bien.
XIII · Declaramos
- que la rareza puede contener información;
- que comprender algo no obliga a dejar de reírse de ello;
- que la inteligencia y la estupidez pueden ocupar exactamente el mismo espacio sin molestarse;
- que la utilidad es una exigencia burguesa;
- que la inutilidad tampoco garantiza nada;
- que una mierda puede no merecer nuestra atención;
- que una tontería puede merecer una tesis;
- que cinco cubos son suficientes;
- la guerra a la sexta unidad;
- al wombat inocente de todo cargo.
Última declaración
Si algo parece una gilipollez: míralo.
Si después de mirarlo sigue siendo una gilipollez: míralo mejor.
Si al entenderlo se convierte en una gilipollez mucho más interesante: ya sabes dónde estás.
Si empiezas a comprender el mundo a través de ella: sigue.
Si ya no sabes si estás estudiando la cosa o la cosa te está estudiando a ti: bienvenido.
Y si después de todo resulta que simplemente era una mierda: también hemos aprendido algo.
Viva la Cacosidad.